Que a tu lado no hay cielo que valga, que no conozco otro infierno que tu ausencia que no hacen falta amaneceres existiendo tu risa, ni más lunas que esas ganas de comerte a todas horas, que te he visto competir con las estrellas, y hasta el infinito te tiene envidia por ser el centro de mi universo;
creo que no hace falta que te diga que alimento mi cerebro a todas horas contigo, y me apostaría un beso, a que si es tuyo, voy a querer otro.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario